La próxima misión satelital argentina, denominada SABIA-Mar, avanza en su fase de fabricación. Ya que la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) le entregó a la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), dos de los cuatro paneles solares que llevará a bordo el equipo.
Dichos paneles garantizan el funcionamiento de los instrumentos durante toda su vida útil; y además, el satélite cuenta con una batería que almacena energía para usarla cuando pasa por detrás de la sombra que proyecta la Tierra.
Esta misión se enfoca en el estudio de los mares a nivel global, especialmente en las regiones costeras de Argentina y Sudamérica, y su lanzamiento está previsto para principios de 2025.
El satélite contará con un sistema de cuatro paneles que miden 1,80 x 1,20 metros y pesan 12 kilos. Y en total, la construcción contará con una superficie de 10 metros cuadrados y 2400 celdas que generarán una potencia de 2400 watts.