A una semana del lanzamiento de la ley de plásticos de un solo uso en el estado californiano, varias organizaciones ambientalistas y empresarias presentaron un rechazo frontal y anticiparon demandas inminentes. Indican que las exenciones incluidas en la reglamentación minan el propósito original de la norma y aumentan los costos para todos los sectores.
La nueva medida en California
La medida -titulada como Plastic Pollution Prevention and Packaging Producer Responsibility Act (SB 54)– establece que la responsabilidad y el costo del manejo de residuos debe ser de los productores y fabricantes de envases, en lugar de los consumidores o autoridades locales.
- Quizás te puede interesar: «Confirman la cepa de hantavirus del crucero que zarpó desde Ushuaia».
Por su parte, el medio Los Angeles Times señaló que esta polémica deja en evidencia la magnitud del desafío regulatorio y las implicancias financieras, ambientales y sociales en uno de los estados más importantes del país.

Los objetivos para el tratamiento de plásticos
Originalmente, la normativa buscaba que todo envase alimentario sea reciclable o compostable para 2032; en ese sentido, las empresas se ven obligadas a revisar contratos, rediseñar productos y auditar sus cadenas de suministro para cumplir.
Los cálculos realizados por la Circular Action Alliance, alianza sectorial designada por el estado para supervisar la ley, indican que el costo de eliminación de productos como botellas de polietileno tereftalato podría multiplicarse entre seis y catorce veces. Es por ello, que los principales afectados de esta medida son los consumidores, ya que la industria anticipa que la transición se trasladará a los precios finales.