Un equipo de investigación del INTA, integrado por especialistas de Catamarca y del Centro de Investigaciones Agropecuarias, trabaja en las nuevas estrategias de biocontrol de enfermedades en comino y anís.
En la región del NOA, estos cultivos se ven frecuentemente atacados por el complejo de hongos conocido como Damping off, que resultan muy severos desde la germinación de la semilla hasta el estado de plántula.
En ese sentido, descubrieron que el proceso de peletizado con un microorganismo benéfico vehiculizado mediante un biopolímero, demuestra ventajas en el poder germinativo con respecto a las semillas sin cobertura y a las tratadas solamente con fungicida. Además, de permitir una protección prolongada en el tiempo ya que coloniza la rizosfera a medida que la planta crece, evitando la llegada de los hongos patógenos que atacan a nivel de la raíz.
Franca Carrasco, investigadora del Laboratorio de Fitopatología del INTA Catamarca, expresó que este trabajo es motivado por la alta incidencia de enfermedades en las primeras etapas del ciclo de los cultivos, lo que causa una gran pérdida del stand de plantas y conduce a aplicaciones excesivas de fungicidas químicos.