Así lo afirman los integrantes de la fundación Por el Mar (PEM) que trabaja desde hace un año en los aproximadamente 1000 kilómetros de costa de la provincia y en Tierra del Fuego, en la investigación de un bosque de macroalgas.

Marina Sasso, activista de la agrupación, señaló que la agenda internacional está especulando sobre cuáles son las medidas que tomaremos con este ecosistema. Cabe destacar que nuestro país fue pionero y reconocido en el mundo por la regulación de la salmonicultura.

Este ecosistema tiene una gran relevancia dado que es uno de los pocos que quedan en el mundo. El planeta ha perdido casi un 40 por ciento de estos, debido a varios factores como el cambio de la temperatura del agua.

Pero en el caso de la Patagonia, los bosques submarinos no cambiaron en los últimos 50 años, y se prevé que no vayan a cambiar por los próximos 50.