Los especímenes exclusivos de esta región se enfrentan a una amenaza creciente dado el aumento de estas actividades productivas.

Los Andes tropicales son famosos por su biodiversidad y albergan más de 1.500 especies de aves. Muchas de estas, están adaptadas a condiciones ambientales específicas, lo que las hace excepcionalmente susceptibles a las perturbaciones.

Ahora, un estudio publicado en la revista “Conservation Biology” profundizó en el impacto de la pérdida de su hábitat y propuso posibles estrategias para protegerlas.

Los profesionales combinaron un metanálisis de varios estudios con cinco años de investigaciones in situ en Perú. Sus hallazgos destacaron que las tierras de cultivo abiertas pueden resultar en una disminución sustancial de hasta un 60% en el recuento de especies dentro de un área determinada.

En contraposición, descubrieron que se podía mejorar la riqueza de especies en áreas muy desarrolladas mediante la incorporación de 10 árboles silvopastoriles adicionales por hectárea.

Sin embargo, cabe destacar que los diversos hábitats y dietas de cada especie de ave, como la búsqueda de semillas en el suelo frente a la alimentación de insectos, dan como resultado distintos requisitos de conservación.

Antes de este estudio, se disponía de información limitada sobre qué especies estaban disminuyendo y en qué medida.