El ejemplar fue encontrado a unos 17 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, y se cree que su antigüedad es superior a los 200 mil años, así lo informó el Museo Paleontológico.

El descubrimiento se hizo en medio de una excavación de cinco hectáreas en la propiedad de la firma “Tosquera San Pedro”. Allí se pudo acceder a rastros de hasta un millón de años.

Los expertos del museo se maravillaron al advertir el estado de conservación del animal, ya que se trata de un fósil sumamente completo en todo su lateral izquierdo.

Desde el Museo de San Pedro se aseguró que el análisis preliminar del ejemplar de esa localidad permite identificarlo como un miembro del género Colaptes, aunque se aclaró que en el futuro «será necesario profundizar las comparaciones de su morfología y de sus medidas con otros representantes fósiles y actuales a fin de llegar a una determinación precisa a nivel especie».