Los incendios forestales se mantuvieron como una constante en distintas provincias a lo largo del 2022 y por eso el Gobierno Nacional decidió extender por un año más el estado de Emergencia Ígnea, una categoría legal que habilita recursos y recrea las condiciones para que el Estado disponga de más herramientas para intervenir ante el daño que esto genera. Al dictarse la Emergencia se permite simplificar el trabajo entre los organismos nacionales, provinciales y locales para que puedan hacer frente al combate de incendios, restauración de las zonas quemadas y prevención de nuevos focos.
La medida fue dispuesta a través del Decreto Nº2/2023, publicado este jueves 5 de enero en el Boletín Oficial. En el artículo 1 del decreto se estableció la prórroga hasta el 13 de enero de 2024 en todo el territorio de la República Argentina. En el artículo 2 se aclaró que la medida entrará en vigencia a partir de este viernes.
Así, se espera dar continuidad a la adopción de “medidas urgentes y convocar con suma premura a los organismos involucrados y a las autoridades provinciales con el objetivo principal de frenar los incendios y comenzar inmediatamente con la restauración de las zonas afectadas”.
La decisión de prorrogar la emergencia fue basada en los incendios masivos y reiterados que se registraron durante el año que pasó. Al generarse en zonas críticas, el gobierno consideró que el avance del fuego generó una situación alarmante que representa una “grave amenaza tanto para el ambiente y sus ecosistemas como para el patrimonio, la salud y la vida de las personas”.
Además, advirtió que las consecuencias se ven agravadas por el cambio climático, y cuyo daño recae sobre bosques nativos e implantados, áreas naturales protegidas, zonas agrícolas, praderas, pastizales, matorrales y humedales.
La sequía y las condiciones climáticas son dos de los factores claves en la propagación del fuego. Para la temporada de verano se espera un mayor número de focos y frente a ello, el gobierno busca garantizar medidas.