El municipio se convirtió esta semana en el primero en declarar como «seres sintientes» a los caballos, evitando así que estos sean utilizados para trabajos pesados.
La iniciativa fue impulsada por el Jefe de Gabinete y Responsable del Área de Seguridad municipal, Diego Kravetz. Su finalidad es la de promover la protección de los animales y proporcionar alternativas para que no se pierdan las fuentes de ingreso económico. Cabe destacar, que los caballos son usados frecuentemente como vehículo de carga.
Así, el decreto establece en su primer artículo que estos Animales No Humanos tienen “derecho a la vida, la libertad, la integridad física y emocional, el derecho al hábitat y a la dignidad de su existencia”.
La normativa sostiene que se le buscarán alternativas sostenibles y ambientalmente amigables a quienes entreguen voluntariamente a sus equinos. También se elaborará un censo de registro de todas las personas y entidades que sean tutoras o responsables de animales de esta especie.
Quedan exceptuados de esta normativa, los vehículos de tracción a sangre de carácter histórico, folclóricos u otros similares, como así también, estará excluida la actividad de equinoterapia.