Un equipo de investigadores desarrolló un modelo climático que describe con precisión el curso de la llamada ‘corriente en chorro’, que es una importante fuerza propulsora del aire en el hemisferio norte. Se trata de un potente grupo de vientos que se manifiesta en las latitudes medias del planeta, impulsados por las diferencias de temperatura entre los trópicos y el Ártico. En los últimos años su curso cambió y se volvió más vacilante.
El reciente estudio, basado en un modelo climático y un algoritmo de aprendizaje automático sobre la química del ozono, pudo mostrar que el curso oscilante de la corriente en chorro en invierno, y las subsiguientes condiciones extremas del clima –como esos brotes de aire frío en Europa y América del Norte–, son resultado directo del cambio climático.
Fuente, Actualidad RT