La Asociación Nacional de Empresas de Sanidad Ambiental (Anecpla) alertó la semana pasada de una plaga de mosca, cuya mordedura puede provocar infecciones o reacciones alérgicas, negra en los municipios cercanos a los ríos.
Este insecto, cuando muerde, quita un poco de piel e inocula un anestésico y un poco de anticoagulante para poder estar un rato chupando sin que el individuo afectado se dé cuenta, pero, sobre todo, lo que más afecta es la saliva de la mosca, que suele provocar fuertes cuadros de alergia y dolores en la zona.
Los efectos finales son una roncha de varios centímetros que suele incluso sangrar y una elevada hinchazón que puede llegar a durar hasta un mes.
La mosca negra se reproduce en los cauces de los ríos, especialmente en aquellos que se encuentran especialmente limpios y concretamente en la vegetación flotante, la cual queda al descubierto cuando el nivel del agua es bajo.
Por ello, los inviernos suaves y de lluvias escasas, sumado a la ausencia de crecidas importantes, benefician la proliferación de esta especie, tal y como así ha sucedido este año.
Fuente, Ambientum