El país hizo efectiva la prohibición, paralelamente al anuncio de una inversión de más de 26 millones de dólares en las instalaciones de reciclaje. La normativa, avalada por el 95% de las más de 9.300 personas y entidades que participaron en 2018 en una consulta pública, se extiende a las bolsas plásticas de un solo uso con un espesor de 70 micrones o menos, habituales en los establecimientos comerciales y de alimentación a lo largo del mundo.
Las grandes cadenas de supermercados ahora ofrecen a sus clientes la oportunidad de traer contenedores reutilizables al mostrador de delicatessen en vez de usar contenedores de plástico.
Fuente, Sputnik