Los pequeños peces de agua dulce de África suponen una gran oportunidad –aunque poco reconocida-, para aumentar la seguridad alimentaria y nutricional, según un nuevo documento de trabajo de la FAO que analiza un conjunto de especies y los medios de vida relacionados con ellas, que con demasiada frecuencia resultan subestimadas.
Los peces pelágicos de pequeño tamaño -generalmente procesados, vendidos y consumidos enteros-, representan las tres cuartas partes del total de las capturas de pesca continental, pero debido a su bajo valor económico no reciben la atención que merecen. Sin embargo, su elevado índice de producción y la sencillez de las tecnologías usadas en su captura, los hacen idóneos en regiones con carencias de nutrientes.
África es de hecho el único continente con grandes lagos tropicales naturales y cuenta con alrededor de 1,3 millones de km2 de recursos de agua dulce, incluidos lagos, ríos, embalses, llanuras aluviales y pantanos. Sus pequeñas especies de peces consisten sobre todo en consumidores de zooplancton como el arenque y los piscardos, que pesan sólo unos pocos gramos y son menos buscados que las especies más grandes como bremas, carpas y percas.
Fuente, FAO