El sector de la fabricación de envases de cartón consiguió una reducción del 11% en los últimos tres años. La medición de la huella de carbono cubre el impacto de carbono desde el principio hasta el fin del ciclo de vida de los envases, teniendo en cuenta las emisiones de gases de efecto invernadero, fósiles y biogénicos, y las emisiones del cambio directo del uso de la tierra.
Esta cifra positiva representa una ventaja competitiva de este material de envases único, 100% renovable, reciclable y biodegradable, capaz de aportar beneficios para las diferentes áreas de la cadena de consumo: operaciones, logística, calidad, ventas, marketing, responsabilidad social corporativa y desarrollo sostenible.
Fuente, RETEMA