En un informe elaborado por la organización ‘World Weather Attribution’, los investigadores reconocen que, aunque aún es muy pronto para contrastar toda la información, las olas de calor actualmente se dan cada vez con más frecuencia y con temperaturas más altas. En la última semana de junio se batieron en Europa récords de temperatura, con valores superiores a los 40 grados en ciudades de España, Francia, Suiza o República Checa.

 

Para el estudio se han utilizado “metodologías bien revisadas” sobre la influencia de la actividad humana en la provocación de la ola de calor. Las olas de calor “son mortíferas”, aunque su impacto total sólo se puede conocer tras el análisis sobre el índice de mortalidad, situación que se ve agravada por el cambio climático.

 

Fuente, EFEverde