Más de un millón de especies corren el riesgo de desaparecer. Un estudio del CSIC publicado en 2010 señalaba la biodiversidad del mar Mediterráneo como la más amenazada del planeta.
Pero no todo está perdido. En los últimos años, gracias a la implementación de tecnologías como la impresión 3D, el láser y los drones se han puesto en marcha diversos proyectos para la conservación de la biodiversidad que han conseguido controlar y recuperar algunas especies en peligro de extinción.
Uno de los ejemplos representativos de cómo el avance de las nuevas tecnologías y materiales ha conseguido desarrollar nuevos modelos más efectivos y eficientes para favorecer la conservación de las especies es el proyecto Life REMoPaF.
En este proyecto, biólogos e ingenieros, entre otros expertos, trabajan para recuperar este molusco autóctono. Para ello han desarrollado con tecnología 3D sustratos artificiales móviles (AIMS-Artificial Inert Mobile Substrate) de pequeño tamaño para transportar ejemplares jóvenes de esta especie desde Melilla, donde son abundantes, hasta la Bahía de Algeciras, lugar en el que número de ejemplares se encuentra en regresión.
Fuente, Ambientum