El Ministerio de Medio Ambiente de Japón coordinará con algunas localidades y empresas nacionales para ayudar a los países del sudeste asiático a construir instalaciones de conversión de residuos en energía, como una forma de exportar infraestructura en el campo ambiental. Se espera que este programa de cooperación, que durará hasta 2023, ayude a alrededor de 10 ciudades.

 

En el Sudeste Asiático, los desechos de diferentes tipos, incluidos los plásticos, se entierran, lo que hace que la contaminación, especialmente la polución del agua y del mar, empeore. Las instalaciones japonesas para la conversión de residuos en energía, pueden prevenir dicha contaminación mediante el uso de tecnología de residuos no contaminantes.

 

Fuente, Vietnam Plus