Esta herramienta es de acceso libre y brinda al consumidor información, de manera rápida y fácil, sobre los valores de consumo de energía, de acuerdo con diferentes parámetros definidos. A través de un sistema comparativo, compuesto por siete clases de eficiencia identificadas por letras, similar al utilizado en las etiquetas de electrodomésticos, donde la letra A se adjudica a las carpinterías más eficientes y la G a las menos eficientes.
Esta calificación se realiza tanto para modo calefacción como para modo refrigeración en las distintas zonas del país. La información reflejada en la etiqueta de eficiencia energética permite a quién va a comprar una ventana:
– Comparar los diferentes tipos de ventanas según su calidad energética, para elegir la más adecuada para el lugar donde será instalada.
– Contribuye a reducir el consumo de energía asociado a la climatización de un espacio manteniendo y aumentando los niveles de confort.
– Generar un estímulo a la fabricación de productos energéticamente más eficientes.
Fuente, Energía estratégica
PH: Vivienda saludable