Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el asma es la enfermedad respiratoria con mayor incidencia en el mundo y está aumentando de forma imparable, desde hace 40 años en los países desarrollados, a consecuencia del cambio climático y la presencia cada vez mayor de partículas diésel en el ambiente.
Un reciente estudio perteneciente al Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Respiratorias (CIBERES), a partir de la revisión de más de 130 artículos sobre la etiología del asma, ha demostrado por primera vez que las partículas diésel que hay en suspensión en el aire provocan asma en personas más vulnerables, como las que tienen enfermedades respiratorias, los niños y los ancianos. No obstante, incluso las personas sanas pueden llegar a desarrollar trastornos respiratorios relacionados con la contaminación del aire y el cambio climático, igual que ha ocurrido con el aumento de alergias.
Fuente, Mujer y madre hoy
PH: Médico interactivo