La mejor manera de proteger a los corales amenazados por el cambio climático es conservar una amplia gama de sus hábitats, según un estudio realizado en ‘Nature Climate Change’. El hallazgo probablemente es de aplicación a los esfuerzos de conservación para muchas otras especies en el océano y en la tierra, incluidos los árboles y las aves.

 

Los investigadores están desarrollando modelos regionales para probar estrategias de conservación para el Mar Caribe, el Océano Pacífico central y el Triángulo de Coral en el Pacífico occidental, y quieren comprender cómo las estrategias de conservación más efectivas difieren de una región a otra.

 

Fuente, IAgua