El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, que conduce Juan Cabandié, a través del Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF), dispuso el envío del primer avión hidrante incluso antes de recibir el pedido formal por parte de la provincia de Corrientes, que no se oficializó sino hasta el último sábado 5 de febrero. Tampoco se requirieron brigadistas, recurso fundamental en el combate de incendios forestales.

Actualmente, operan cuatro aviones hidrantes proporcionados por Nación. Los medios aéreos enviados por la cartera de Ambiente nacional se encuentran trabajando en las localidades de Ituzaingó, Curuzú Cuatiá y en inmediaciones del Parque Nacional Iberá. Asimismo, se enviarán otros 30 brigadistas que se sumarán a los ocho de la Administración de Parques Nacional, que ya trabajan en la zona.

En este sentido, la jefa de Gabinete del Ministerio, Soledad Cantero, expresó que si bien “el SNMF puso a disposición recursos para reforzar la lucha contra el fuego en Corrientes desde el 23 de enero, la solicitud formal por parte del Gobierno provincial recién fue enviada el pasado sábado 5 de febrero, mediante una nota que llegó del ministro de la Producción, Claudio Anselmo, en donde nos solicitó la intervención de medios aéreos”.

Asimismo, la funcionaria nacional sostuvo que en la reunión mantenida con el mencionado ministro provincial el pasado 13 de enero solo se solicitó “un móvil del SNMF” y se conversó “acerca de las diferentes compras de equipamiento” que prevé el Ministerio de Ambiente para el 2022. Cantero comentó que alentó al funcionario de Corrientes a realizar el requerimiento formal mediante una nota, lo que se concretó recién este fin de semana.

Cabe aclarar que tal como lo establece la Ley 26.815 de Manejo del Fuego la cartera nacional de Ambiente provee de asistencia y soporte a las provincias que lo solicitan.

La mencionada ley establece tres niveles operativos en el combate de incendios forestales: primero el nivel provincial, luego el regional y en tercer término la actuación extrarregional, a través del Servicio Nacional de Manejo del Fuego. La norma establece así que la responsabilidad primaria del combate de incendios es de las provincias ya que, por el artículo 124 de la Constitución Nacional, tienen el dominio originario de los recursos naturales existentes en sus territorios.

Además del envío de medios aéreos y brigadistas una vez ocurrida la emergencia, el Servicio provee el Informe Nacional de Peligro de Incendios de Vegetación como también avisos por condiciones de peligrosidad a todas las provincias para que puedan planificar con antelación la estrategia de combate de los incendios. En él, desde hace al menos dos meses, se sostiene que la situación para el Noreste es crítica y es por ello que el SNMF emitió las correspondientes alertas. Dicha información, que es accesible a toda la comunidad, es remitida en especial a las autoridades competentes de las jurisdicciones.

Al respecto, Cantero afirmó que “desde el 19 de noviembre se le informó a la provincia de Corrientes, en 16 oportunidades, que su territorio se encontraba dentro de las áreas más críticas del país en cuanto a las condiciones de peligro de incendio”, dado factores como índices de ignición, sequedad de la vegetación, actividad de focos de calor, estado de la vegetación y fenómenos meteorológicos esperados, entre otros, los que ya preveían mayor probabilidad de incendios, complejidad en los trabajos de extinción y mayor peligrosidad.

El combate de incendios se desarrolla en el marco de la emergencia ígnea nacional, que fue promovida primero por la cartera de Ambiente nacional en conjunto con las provincias a través del Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA) y luego decretada por el presidente Alberto Fernández el pasado 12 de enero.

Vale destacar que la cartera ambiental aumentó siete veces el presupuesto del SNMF desde que el área pasó a formar parte de su organigrama, lo que permitió en 2021 invertir más de 3 millones de pesos en aviones, helicópteros, equipamiento y mejores condiciones para las y los brigadistas. (Fuente: argentina.gob.ar)

La versión de Corrientes

Desde la gobernación de Corrientes, a cargo de Gustavo Valdés, denunciaron la falta de asistencia por parte del Ministerio de Ambiente, más allá de los contactos que existen con la cartera de Julián Domínguez, su par de Agricultura, para lograr decretar la emergencia y desastre agropecuario.

Al respecto, el ministro provincial Claudio Anselmo aseguró en declaraciones radiales que “desde hace 45 días Corrientes atraviesa por una sequía de una intensidad inusitada, lo que generó incendios y la afectación de las cadenas productivas vinculadas a la ganadería, forestal, arroz, cereales, citricultura, yerba mate y té, entre otras. La provincia apuesta a trabajar en conjunto con la Nación”.

Y agregó: “Hubo una comunicación telefónica entre Julián Domínguez y el gobernador Gustavo Valdés, lo que es importante para solucionar problemas angustiantes. En el caso de la cartera a cargo de Juan Cabandié, el pasado 13 de enero, mantuve una reunión con la jefa de Gabinete de su ministerio, María Soledad Cantero, ya que el ministro no podía asistir por tener Covid: allí solicitamos colaboración, cuatro aviones hidrantes, un avión vigía y equipamiento para bomberos. Nunca nos contestaron formalmente y solo nos dijeron que no había recursos”.

Frente a este panorama, el ministro de Producción de Corrientes afirmó que “la provincia tomó la decisión de contratar con fondos propios tres aviones hidrantes que operan desde diferentes bases. Había un avión hidrante nacional para toda la Mesopotamia, y que desde diciembre de 2021 hizo ocho intervenciones a pedido de la provincia”.

La situación en la provincia

Informes realizados por el Departamento de Recursos Naturales del INTA Corrientes indican la quema de 335 mil hectáreas de campos en esta provincia hasta el 31 de enero pasado. Allí se consignó el incendio de 85 mil hectáreas de Malezales, más de 115 mil ha. de pastizales, y 108 mil ha. de humedales, esteros y bañados.

La situación representa pérdidas millonarias para la ganadería bovina, arrozales a punto de ser cosechados, establecimientos forestales, chacras dedicadas a la producción de cítricos, yerba mate y de té. (Con información de Infobae)