Las aguas ya utilizadas, también llamadas residuales, son potenciales vehículos de enfermedades y contaminantes del ambiente. Un equipo de investigadores lleva adelante un proyecto de investigación sobre la eficiencia depuradora de una planta acuática para el tratamiento de efluentes. Se trata de la lenteja de agua, una planta acuática flotante que vive en aguas estancadas con materia orgánica en descomposición. Es capaz de crecer y reproducirse de forma extremadamente rápida, con un tiempo de duplicación de dos a tres días. 

 

Es justamente esta alta tasa de crecimiento, la que se asocia con la capacidad de extraer nutrientes, principalmente nitrógeno. Aseguran que, si se manejan adecuadamente, su poder de proliferación, capacidad de absorción de nutrientes y bioacumulación de algunos contaminantes las convierten en una herramienta útil en el tratamiento de aguas residuales. 

 

Fuente, Argentina Investiga