Según informó el servicio meteorológico de esa ciudad china, lluvias de gran intensidad provocaron la muerte de al menos 11 personas.
Comenzaron el sábado pasado en la región de Beijing y, en solo 40 horas, la ciudad vio caer el equivalente a todas las precipitaciones de un mes de julio promedio. El fenómeno ha disminuido notablemente este miércoles.
En total fueron unos 744,8 milímetros los que cayeron sobre la ciudad, lo que convierte a esta lluvia en la más intensa en 140 años.
Los medios estatales ya comunicaron la semana anterior que 130 millones de habitantes se verían afectados por estas precipitaciones extremas en el norte del país. Y hasta ahora, ya han sido evacuadas unas 127.000 en Beijing, que cuenta con 22 millones de habitantes.
Por su parte, el presidente Xi Jinping pidió el martes «hacer todos los esfuerzos posibles» para evitar más muertos y rescatar a las personas «desaparecidas o atrapadas».
China, se encuentra en espera de la llegada de un tifón, el sexto este año, que se acerca por la costa este.