La papa es un elemento básico de la gastronomía del país americano, este tubérculo cuenta con más de 3.500 variedades, algunas de ellas en peligro de desaparición. El Director de Investigación del Centro Internacional de la Papa (CIP) en Lima, afirma que “el principal reto es crear incentivos de mercado, de manera que la demanda genere el valor agregado que los pequeños agricultores requieren para obtener ingresos adicionales. Sin generar un valor adicional de la biodiversidad para los pequeños productores, será difícil que ellos sigan manteniéndola”.

 

La organización no gubernamental ‘Crop Trust’, con sede en Bonn (Alemania), apoya la conservación de la diversidad de cultivos en bancos genéticos para su uso futuro. Financiada con un sistema de donaciones, la organización da soporte a bancos de genes nacionales, regionales e internacionales, así como el mayor semillero mundial, situado en el Ártico.

 

El gobierno alemán es uno de los mayores donantes de Crop Trust, con la aportación de cerca de 50 millones de dólares. Los resultados de estos intercambios científicos también son beneficiosos para los agricultores de papa germanos ya que «los genes de resistencia frente a nuevos desafíos, como los tipos nuevos de plagas y enfermedades, se pueden encontrar en la enorme diversidad genética del centro de origen en los Andes».

 

Fuente, DW