Un informe publicado por el sitio InSight Crime, que forma parte de una serie de reportes sobre la pesca no reglamentada, muestra que a pesar de los múltiples reclamos internacionales y del trabajo de la Armada para intentar evitarlo, cientos de buques chinos continúan pescando ilegalmente en el Mar Argentino y su accionar representa un saqueo que podría agotar la presencia del calamar dientuso en la zona.
Este estudio da cuenta de la actividad que los barcos del país asiático realizan a unas 201 millas marítimas de la costa, en el límite de la línea de Zona Económica Exclusiva (ZEE), donde es territorio de aguas internacionales y capturan toneladas de calamar.
Sin embargo, cientos de estos navíos utilizan diferentes maniobras para traspasar ese límite y continuar pescando más allá del área permitida, sin que las autoridades chinas implementen ninguna sanción efectiva hasta el momento.
Según Daniel Coluccio, jefe del Observatorio Marítimo Naval de Argentina, “más allá de la milla 200 no hay control” y estos barcos aprovechan para pescar allí “lo que pueden día y noche”, por lo que consideró que “en algún momento el recurso va a disminuir”.
En esta misma línea, el informe también cita un estudio de la ONG Oceana, que indica que la mitad de las capturas mundiales de calamar dientuso provienen de aguas argentinas, por lo que la pesca ilegal podría estar afectando a su población.
¿Cómo es la problemática de la pesca ilegal realizada en nuestro territorio?

En nuestro Mar Argentino, una de las zonas pesqueras más importantes del mundo, el 70% de los buques que se encuentran en el límite de las 200 millas náuticas son chinos.
La presencia del país asiático en estas lejanas aguas del océano Atlántico no es casual. Décadas de pesca excesiva en sus mares empujaron a su flota pesquera cada vez más lejos. Los gobiernos latinoamericanos temen que esto impulse la pesca ilegal de variedades en peligro y amenace incluso especies abundantes como el calamar gigante.
Promovido principalmente por subsidios gubernamentales, su crecimiento y actividades no son controlados, en parte porque la propia China históricamente tuvo pocas reglas que rigen las operaciones de pesca.
En las más de dos décadas desde que se implementó el patrullaje del Mar Argentino, la Prefectura Naval capturó 80 embarcaciones que se encontraban infringiendo la zona de exclusión. Uno de sus máximos logros fue la de conseguir, en 2016, que Interpol detenga en un puerto indonesio al pesquero chino “Hua Li 8” que había atravesado la línea de las 200 millas.
En 2020 el Congreso sancionó un proyecto de ley que endureció el esquema de penalidades con respecto a esta problemática. Con anterioridad, la multa máxima establecida era de 10 millones de pesos a los buques que pescaban ilegalmente en nuestro mar territorial. El actual establece tres tipos de sanciones: multa de tres millones de litros de combustible, o de seis millones si el buque es reincidente.
En segundo lugar, más allá de la multa, el buque que ingrese ilegalmente en la Zona Económica Exclusiva deberá pagar además el conjunto de todos los gastos en los que incurre el Estado para proceder a la captura y este no es un monto menor porque son millones de pesos los que se gastan en mover buques y aviones. En tercer lugar, se decomisará toda la captura que está en la bodega del buque.