El debilitamiento del Reglamento Europeo sobre Productos Libres de Deforestación (EUDR) puede poner en riesgo las áreas verdes del mundo, según denuncia la ONG WWF España.
En el marco del Día Internacional de los Bosques (que se celebra el 21 de marzo), sostuvieron que desde la Alianza Cero Deforestación realizan un llamamiento a la Unión Europea para que no diluya las obligaciones de la legislación ya establecida.
Lo que implica la normativa de la UE
Esta normativa busca asegurar que productos como soja, aceite de palma y cacao no provengan de zonas deforestadas, lo que la convierte en una legislación importante para regular la tala de árboles en el planeta, ya que el mercado europeo se vincula con la destrucción de los bosques a través de la importación de materias primas de riesgo.
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El impacto de esta actividad en el mundo es claro. Según la FAO, entre 2015 y 2025 el planeta perdió una media de 10,9 millones de hectáreas de bosque al año. Esta destrucción ocurre particularmente en África y América del Sur, donde los bosques son sustituidos por cultivos como soja, cacao, café o aceite de palma, además de por pastos para ganado destinados a mercados internacionales.

Frente a este panorama, la Unión Europea toma un papel fundamental en el desarrollo de la deforestación global al ser el segundo mayor importador mundial de productos asociados a la actividad.
La regulación de la deforestación global
El EUDR fue aprobado en 2023 con el objetivo de reducir el impacto del bloque en el mercado. Se trata de una normativa que obliga a las empresas a demostrar que los productos agrícolas y sus derivados no proceden de tierras deforestadas o degradadas después de 2020.
Sin embargo, en la actualidad la exigencia de esta ley podría rebajarse a causa de fuertes presiones políticas. Por ejemplo, el gobierno de Estados Unidos instó a la Unión a rebajar los estándares de la normativa, al argumentar posibles impactos comerciales.

Como respuesta a la posible modificación en la normativa, la sociedad civil europea se moviliza a través de la campaña Hands Off the Nature (Quitá las manos de la naturaleza), que reclama la aplicación inmediata del EUDR sin retrasos ni debilitamientos.
Hasta el momento, la campaña ya juntó más de 350.000 firmas y espera alcanzar el medio millón en las próximas semanas.