Durante el fin de semana se realizó un operativo comandado por la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) en aguas del Río Uruguay. El mismo estuvo centrado en el combate de delitos contra la vida silvestre, como el tráfico de fauna que actualmente representa más de 20.000 millones de dólares anuales. 

En esta oportunidad se incautaron más de 70 aves entre autóctonas y exóticas, la mayoría de ellas se encontraban hacinadas en cajas de madera. Las mismas fueron llevadas a cuarentena para crear una barrera sanitaria antes de su rehabilitación. 

Avances contra el tráfico de fauna

Este procedimiento se suma a otros tantos realizados en los últimos cuatro meses y con los que pudieron rescatar a al menos 200 animales. Los trabajos se dieron en conjunto con los ministerios de Ganadería, Agricultura y Pesca; de Ambiente; y del Interior de Uruguay. 

Asimismo, se sumaron otras instituciones no gubernamentales, como el Bioparque de Durazno y la Reserva de Pan de Azúcar, que se ocuparon de las atenciones veterinarias y la reubicación de los ejemplares a modo de que estos sean recuperados para posteriormente, y si les es posible, volver a la naturaleza. 

Tratamiento posterior

Las autoridades del operativo subrayan que muchas de estas especies se encuentran en peligro de extinción, tanto a nivel local como internacional. En ese sentido hacen énfasis en continuar luchando contra esta actividad ilícita en cooperación con otros actores e instituciones de protección. 

Al respecto, lanzaron un comunicado advirtiendo sobre las consecuencias del tráfico de fauna y pidiendo a la sociedad civil no apoyar este negocio ilícito. Expresaron la importancia de no comprar animales en ferias vecinales, a través de redes sociales, ni en comercios sin autorización.