Continuando con la tendencia del calentamiento a largo plazo del planeta, las temperaturas globales en ese año estuvieron 0,89 grados centígrados por encima del promedio para el período de referencia 1951-1980, según informaron científicos de la organización.

Además, los últimos nueve años fueron los más cálidos desde que comenzaron los registros modernos en 1880. Esto significa que la Tierra en 2022 fue cerca de 1,11 grados Celsius más cálida que el promedio de finales del siglo XIX.

A diario se enfatiza la responsabilidad que tiene la acción humana y la emisión de gases de efecto invernadero en esta situación, y desde la NASA remarcaron la situación diciendo que esos compuestos son la razón por la que la tendencia al calentamiento global no se detiene. De hecho, incluso detectó que las emisiones de dióxido de carbono en 2022 fueron las más altas registradas.

La región del Ártico continúa experimentando las tendencias de calentamiento más fuertes, casi cuatro veces superiores al promedio mundial, según una nueva investigación de la agencia espacial.

El análisis de la temperatura global de la NASA se extrae de los datos recopilados por estaciones meteorológicas y de investigación antárticas, así como de instrumentos montados en barcos y boyas oceánicas. Estas mediciones terrestres de la temperatura de la superficie son consistentes con los datos satelitales recopilados desde 2002 por la Sonda de infrarrojos atmosféricos a bordo del satélite Aqua de la NASA.

Por si quedaran dudas, los estudios siguen demostrando que comunidades en todo el mundo experimentan los impactos que los científicos creen que están relacionados con el calentamiento de la atmósfera y el océano. El cambio climático intensificó las precipitaciones y las tormentas tropicales, profundizó la severidad de las sequías y aumentó el impacto de las marejadas ciclónicas. El año pasado trajo lluvias monzónicas torrenciales que devastaron Pakistán y una megasequía persistente en el suroeste de Estados Unidos, donde el huracán Ian se convirtió en uno de los más potentes y costosos que haya azotado el territorio continental.