Un trabajo realizado por un equipo internacional de investigadores de la Universidad de California y de Drexel, que fue publicado en la revista Nature Medicine, estimó que un poco más de 900.000 muertes entre 2002 y 2015 podrían haber sido causadas por temperaturas extremas en grandes ciudades latinoamericanas.
Este estudio hizo foco en los entornos urbanos y las políticas que afectan la salud de los residentes, y se analizó la mortalidad en 326 ciudades que poseen un mínimo de 100.000 habitantes.
Es así como descubrieron que en esos años en las ciudades latinoamericanas casi el 6 %, es decir casi 1 millón de fallecimientos, sucedieron en días de calor y frío extremos. Además, a partir de ello los investigadores pudieron crear un mapa interactivo con los datos de ciudades de forma individual.
Sin embargo, el estudio generó respuestas contrarias como la Rosana Abrutzky, socióloga del Instituto de Investigaciones Gino Germani de la Universidad de Buenos Aires, quien declaró que ”obtener este tipo de datos completos no es fácil. Aunque las tendencias regionales, como la vulnerabilidad de los ancianos a las temperaturas extremas, son valiosas, no se pueden establecer razones específicas detrás de las muertes a partir de este estudio”.