Las playas del centro de la ciudad se vieron invadidas de algas y huevos transparentes «ovicápsulas», que dieron una imagen atípica en plena temporada de verano.

Según explicaron especialistas del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (Inidep), a mediados de diciembre, el mismo fenómeno ya había ocurrido pero en menor magnitud. Indicaron que el fenómeno se denomina «arribazones», que suele darse con las corrientes marinas (sudestadas) que acumulan algas y otros elementos de la vida marina, que los arrastran hasta la costa.

En esas cápsulas, denominadas comúnmente huevos, pueden desarrollarse hasta 30 embriones de volutas o caracoles que, alcanzado el período correspondiente, rompen la protección y se incorporan al medio marino.

En este caso, los huevos corresponden a una especie de caracol que podemos encontrar en las costas durante estos fenómenos a los que se denomina volutas negras, que es el nombre con el que se conoce a un caracol muy común que habita en la costa bonaerense y uruguaya.

Los «arribazones» no representan ningún riesgo para quienes concurren a la playa. A lo sumo su permanencia, si es que el mar no los arrastra aguas adentro cuando se producen las crecientes, puede generar feos olores derivados de su proceso natural de descomposición.