El crecimiento económico ilimitado fue identificado como principal impulsor de la pérdida de biodiversidad por un equipo científico multidisciplinar de la Universidad de las Islas Baleares, el Instituto Español de Oceanografía y el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (IMEDEA).
En un artículo publicado en la revista científica Conservation Biology, el equipo de científicos expone las evidencias empíricas que demuestran la mayor causa de esa reducción y propone medidas hacia un decrecimiento sostenible.
Joan Moranta, investigador del Instituto de Oceanografía, declara que “El crecimiento económico ilimitado, necesario para sostener las sociedades capitalistas actuales, requiere un consumo continuo —y cada vez mayor— de materiales y energía”.
Este nuevo trabajo de investigación establece un diálogo entre diferentes ramas del conocimiento vinculadas con el análisis de la relación entre la sociedad y la naturaleza, particularmente de la biología, la economía y la geografía. El artículo supone un análisis crítico sobre la pérdida de la biodiversidad y sus causas, así como las contradicciones sobre las que se construye la agenda política para la conservación de la biodiversidad.
Según este estudio, para cubrir estas exigencias materiales y energéticas se ha transformado profundamente una parte importante del planeta, con las consiguientes consecuencias negativas para la biodiversidad, y cita la expansión de la agricultura intensiva, silvicultura, pesca, acuicultura, industria, urbanización y el transporte motorizado como algunas de las actividades económicas que alteran los ecosistemas terrestres, acuícolas y marinos. Los investigadores relacionan todo esto con el surgimiento del covid-19 y su potencial pandémico.
Además, los autores muestran cuál es la relación existente entre crecimiento económico y biodiversidad y proponen, en el marco de una estrategia de decrecimiento sostenible, algunas medidas para atajar los problemas socioecológicos derivados de ella.
En concreto, en su artículo apuntan que se puede garantizar una mejor conservación y preservación de la biodiversidad a través de una estrategia global de decrecimiento sostenible encaminada a reducir el deterioro de la base de recursos planetarios y la consiguiente degradación ambiental planetaria.
Estos objetivos pueden lograrse promoviendo actividades socialmente responsables y respetuosas con el ambiente, eliminando o reduciendo las perjudiciales y promoviendo nuevos objetivos de prosperidad sostenible sin crecimiento”, señalan.
Fuente: EFEVerde