Veronika vive como animal de compañía en una granja ecológica de Austria bajo el cuidado del agricultor Witgar Wiegele, y llamó la atención por su creatividad para resolver un problema cotidiano: rascarse cuando le pica el cuerpo.

Hace años su cuidador vio su comportamiento, y recientemente se viralizó un video que él filmó, lo que derivó en una investigación por parte de la Universidad de Medicina Veterinaria de Viena. Lo que se registró fue que Veronika utiliza un cepillo de piso con mango largo para rascarse el cuerpo, y que elige el extremo que le parece más adecuado para cada sector. 

Las habilidades de Veronika

En efecto, cuando quiere rascarse el lomo, utiliza las cerdas, pero cuando quiere rascarse la ubre o el vientre, utiliza el mango o el extremo liso. Pero la finalidad del estudio consistía en evaluar si cumplía con la definición científica de uso de herramientas: “manipular un objeto externo para lograr un objetivo mecánico”

Veronika, la vaca que utiliza herramientas.
Veronika, la vaca que utiliza herramientas.

Para comprobarlo, se realizaron siete sesiones y se documentaron 76 ocasiones en las que la vaca manipuló el cepillo y decidió qué lado le convenía usar, ayudada por su boca y su lengua para levantarlo y girarlo. Así, logra elegir el extremo deseado y la posición necesaria. Se trata del primer caso registrado de uso flexible de herramientas en estos animales, lo que obliga a reevaluar su cognición.

Tras las observaciones, se demostró que Veronika tiene capacidades como la anticipación, la coordinación y el control dinámico, y que ajustó la fuerza y el movimiento según la región de su cuerpo. Para la espalda ejercía más presión, pero para las zonas delicadas realizaba movimientos suaves y precisos. 

La sorpresa por las acciones de la vaca

Ante esto, los investigadores sostuvieron que “quizás la verdadera rareza no radique en imaginar una vaca que usa herramientas, sino en suponer que algo así nunca podría existir”.

Veronika utiliza un cepillo de piso con mango largo para rascarse el cuerpo.
Veronika utiliza un cepillo de piso con mango largo para rascarse el cuerpo.

En esa línea, reconocen que “el ganado fue ‘cognitivamente subestimado, reforzado por su papel utilitario y los sesgos persistentes de negación de la mente asociados al consumo de carne’”, tal como difunde el medio Infobae. Creen que el tipo de vida de Veronika puede ser la responsable de estos resultados, ya que la mayoría de las vacas vive menos años y con menos estímulos. 

Si bien estos resultados son llamativos y alentadores, los científicos admitieron que es difícil extrapolarlos a toda la especie al tener sólo un ejemplar bajo análisis. Por ese motivo, invitaron a la comunidad a registrar y compartir sus observaciones ante la aparición de comportamientos similares, para así poder determinarqué condiciones permiten el surgimiento de estas conductas.