Así lo determinó el reciente estudio realizado por la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA tras analizar las tasas mensuales de variación.
En los meses de marzo y abril, las subas interanuales de alimentos y bebidas promediaron el 9,5% mensual. Es por ello, que los encargados del estudio tomaron estos datos para identificar cuál sería la inflación al cabo de un año si persisten los niveles actuales.
Estos informes son importantes ya que nos muestran la magnitud de uno de los principales problemas que enfrenta la economía argentina, el cual toca a todos los hogares, muchos de los cuales no cuentan con los medios para protegerse de las subas, dado que destinan la mayor parte de sus ingresos a su subsistencia.
Además, en marzo del corriente año se colocó como la suba más alta de precios desde abril del 2002. Sumado a una la inflación anual que alcanzó el 104.3%, manteniéndose por segundo mes consecutivo en los tres dígitos, algo que no pasaba en el país desde octubre de 1991.