Con este resultado, científicos de la Universidad de Sydney realizaron una revisión de 73 informes históricos de disminución de insectos en todo el mundo. En conjunto, el total de biomasa de insectos está declinando a un ritmo del 2,5 por ciento global.

 

Al mismo tiempo, la abundancia de un pequeño número de especies está aumentando; estas son todas especies adaptables, que están ocupando los nichos dejados por los que están declinando.

 

Entre los principales impulsores de la disminución de especies, destacan la pérdida de hábitat y su conversión a agricultura intensiva y urbanización; la contaminación, principalmente por pesticidas sintéticos y fertilizantes; así como factores biológicos, incluyendo patógenos y especies introducidas; y, finalmente, el cambio climático.

 

Fuente: EuropaPress.