El Aquarium Mar del Plata cerrará sus puertas de manera definitiva el próximo 31 de marzo dada la imposibilidad de acordar el alquiler del predio donde opera el complejo. Este desenlace pone fin a más de tres décadas de funcionamiento en el que el parque acuático también sirvió de espacio para albergar vida marina.
La fauna local era muchas veces utilizada como atractivo turístico, aunque las autoridades siempre expresaron que su finalidad era educar en términos de cuidado y protección; e investigar y rehabilitar a estas especies.
Motivos detrás del cierre
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Lo que puso fin al proyecto en su totalidad fueron los costos del arrendamiento, que desde 2022 no estaba bajo un contrato fijo y era renovado por períodos cortos. Fue así que se tomó la decisión de renunciar a la propiedad y dejar que se destine a otras operaciones.
La situación puso en alerta a grupos de activistas que temieron cuál sería el destino de los ejemplares que aún forman parte de las instalaciones. Ante los reclamos, The Dolphin Company -la firma detrás de Aquarium- aseguró que “todos los animales nacidos bajo cuidado humano serán reubicados en acuarios y zoológicos tanto nacionales como internacionales”.
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¿Qué pasará con los animales del parque acuático?
Al respecto, señalaron que “los siete delfines, junto con sus progenitores originarios del Caribe, serán trasladados a un oceanario de la región”. Por su parte, la tortuga marina “Jorge” va a ser liberada en su hábitat natural, tras un ciclo de rehabilitación. Explican que tanto estos, como otros procesos que también irán surgiendo, buscan garantizar el bienestar de los ejemplares.
El parque acuático, con una superficie de 9 hectáreas, alberga a varias especies de pingüinos, lobos marinos, tiburones y otros peces, entre otros animales. Ahora el terreno, a pocos metros del Faro de Punta Mogotes, se convierte en un espacio atractivo para posibles desarrollos inmobiliarios, debido a sus amplias dimensiones y su acceso directo al mar.