Como parte de las estrategias y acciones de vigilancia y detección temprana de la enfermedad, autoridades de la cartera participaron esta semana de un encuentro en Misiones.
El objetivo detrás es el de evaluar proyectos para la conservación de las poblaciones de los monos aulladores en la provincia. Esta especie actúa como centinela de la salud pública, permitiendo emitir una alerta temprana de la llegada del virus.
Los monos aulladores (Alouatta Guariba) son especialmente susceptibles a la Fiebre Amarilla, ya que luego de infectarse mueren al cabo de unos días. En este sentido, actúan como una alarma temprana de la llegada del virus a las distintas regiones. De esta manera es más fácil desarrollar acciones de prevención y control, como es la vacunación de las poblaciones humanas aledañas.
Actualmente es la especie más amenazada de Argentina y dada su importancia en el ciclo selvático de la Fiebre Amarilla, la cartera sanitaria nacional se encuentra muy preocupada.
En ese sentido, el principal objetivo del taller, realizado en el Instituto Misionero de Biodiversidad (IMiIBioIO), fue priorizar la conservación de esta especie, analizando estrategias para la recuperación a largo plazo de las poblaciones, bajo el enfoque de Una Salud.