Una reciente investigación internacional pone en duda la eficacia de la vegetación para contrarrestar el calentamiento global y sugiere que las plantas terrestres tienen una capacidad de captura de dióxido de carbono significativamente menor a la que se creía. 

Los plantas y el carbono

Este hallazgo es de especial relevancia para la comunidad científica ya que cuestiona los cálculos utilizados hasta la fecha para predecir el futuro climático del planeta, y plantea que las previsiones podrían haber sido más optimistas respecto al rol de la naturaleza. 

El informe detalla que la principal limitación de los bosques y las selvas se encuentra en la disponibilidad de nutrientes esenciales, como el nitrógeno y el fósforo, elementos que restringen su crecimiento y, en consecuencia, su capacidad para procesar los gases de efecto invernadero

Revelan que las plantas absorben menos carbono del estimado.
Revelan que las plantas absorben menos carbono del estimado.

El peligro con respecto a los objetivos propuestos

Esta nueva evidencia técnica obliga a la comunidad científica a recalibrar las metas de reducción de emisiones, para así evitar que el aumento de temperatura global supere los límites críticos de cara al 2100. Esta corrección también implicaría descartar la mayoría de las soluciones basadas exclusivamente en la reforestación. 

En ese sentido, creen que es urgente priorizar la descarbonización directa de industrias e instan a no confiar tanto en que el ciclo biológico natural pueda compensar la huella antrópica, teniendo en cuenta el ritmo actual de contaminación.