Según un estudio de la Universidad McMaster de Canadá, entre el 85 y el 95% del dióxido de carbono que libera a la atmósfera cada smartphone se generan durante su fabricación, por lo que acudir al mercado de segunda mano es una vía para limitar estas emisiones.

 

Desde la plataforma dedicada a la venta de celulares reacondicionados y de segunda mano Certideal, apuntan que “comprando este tipo de dispositivos estaríamos reduciendo nuestro impacto en el ambiente de manera drástica”.

 

Destacan que un teléfono reutilizado tan solo envía a la atmósfera entre un 5 y un 15% del total de las emisiones de dióxido de carbono que emitirá durante su vida útil. Por ese motivo, Laure Cohen, cofundadora de Certideal, considera que “sería conveniente aumentar la vida de nuestros teléfonos, retrasando su renovación o comprando dispositivos de segunda mano”.

 

Fuente, Residuo Profesional.