En los Andes peruanos, cada año la población local viaja para participar en una campaña de plantación de árboles llamada “Quena Raymi” con la intención de restaurar los bosques y proteger sus aldeas de los deslizamientos de tierra. Unas 200 personas suben a la montaña con palas, herramientas y arbolitos para la ceremonia de plantación colectiva de árboles del género polylepis.
Este festival cuenta con la supervisión de profesionales y de la Asociación de Ecosistemas Andinos, una ONG peruana que trabaja para proteger los ecosistemas y animales en peligro de extinción de los Andes.
En los últimos siglos, los bosques que alguna vez crecieron en estas laderas de las montañas fueron víctimas de la tala masiva para la agricultura, con consecuencias fatales. Los deslizamientos de tierra, cuyas masas de lodo arrasan pueblos enteros, son frecuentes.
Fuente, DW.