Un nuevo informe de la ONG Foodrise, especializada en alimentación sostenible, denuncia la escala de los subsidios de la Política Agrícola Común (PAC) destinados a los productos de origen animal y busca generar conciencia sobre la importancia de “apoyar dietas saludables y sostenibles”.

Las políticas alimentarias de la Unión Europea

Según sus datos, “los alimentos de origen animal causan un sorprendente 81-86% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero de la producción alimentaria de la UE, pero solo suministran aproximadamente el 32% de las calorías y el 64% de las proteínas consumidas en la UE”. Sin embargo, las políticas del bloque promueven estos alimentos “con el dinero de los contribuyentes”, tal como enfatizan en su informe.

Los principales hallazgos muestran que, en 2020, la carne de vaca y de cordero recibió 580 veces más subvenciones que las legumbres. Algo similar ocurrió con los productos lácteos frente a los frutos secos y las semillas.

Piden un cambio a las subvenciones alimentarias de la Unión Europea.
Piden un cambio a las subvenciones alimentarias de la Unión Europea.

Comparados con las frutas y verduras, los productos de origen animal recibieron un subsidio 10 veces más alto. En conclusión, la Unión Europea destinó 39.000 millones de euros a estos alimentos, lo que representa casi una cuarta parte del presupuesto total del bloque para todo ese año.

Desde la ONG recomiendan “apoyar la diversificación de proteínas mediante una mayor financiación de la PAC y el apoyo a los agricultores quecultivan alimentos de origen vegetal para el consumo humano directo”.
Desde la ONG recomiendan “apoyar la diversificación de proteínas mediante una mayor financiación de la PAC y el apoyo a los agricultores quecultivan alimentos de origen vegetal para el consumo humano directo”.

Los beneficios de los cambios propuestos

Foodrise sostiene que “la UE se encuentra en una encrucijada, a punto de tomar decisiones cruciales sobre el futuro de la PAC para el período 2028-2034”, por lo que cree que tiene la oportunidad de apoyar una transición que tendrá “múltiples beneficios para la seguridad alimentaria de la UE, la mitigación del cambio climático, la naturaleza y la salud”.

Desde la ONG recomiendan “apoyar la diversificación de proteínas mediante una mayor financiación de la PAC y el apoyo a los agricultores que cultivan alimentos de origen vegetal para el consumo humano directo”, y “aumentar los fondos disponibles para la promoción y comercialización de alimentos integrales”. 

Según la organización, “la adopción de la Dieta de Salud Planetaria, rica en plantas, en países de altos ingresos podría reducir las emisiones de la producción agrícola en aproximadamente un 61 %. También podría reducir la dependencia de la UE a las importaciones de alimentos, impulsar los ingresos agrícolas, reducir el uso de fertilizantes en la UE en aproximadamente una cuarta parte, disminuir las muertes por contaminación atmosférica y prevenir entre un 10 % y un 39 % de los cánceres en Europa”.