El cambio climático, la sostenibilidad económica y el desarrollo rural y social fueron identificados esta semana como los principales desafíos de la caficultura, durante la instalación en Colombia del primer foro mundial de productores del grano.
El presidente colombiano Juan Manuel Santos sostuvo que era hora que los países productores de café de todo el planeta se reúnan para hablar –y avanzar– sobre los principales desafíos que se presentan en este sector.
El mandatario enumeró «la adaptación al cambio climático; sostenibilidad económica, y desarrollo rural y social» como desafíos de un mercado que a nivel mundial genera unos 100 billones de dólares, según cifras de la Organización Internacional del Café (OIC) del primer semestre de 2017.
Santos destacó que 25 millones de familias se dedican a esta actividad en más de 60 países productores, por lo que representan un «motor» de crecimiento económico y de desarrollo para estas naciones.
Mercado justo
Del monto total que genera este mercado, sólo entre 20 y 23% de los ingresos termina en manos del productor, indica la OIC, que reúne a 43 países exportadores y siete importadores del grano.
En Colombia, tercer productor del grano en el mundo por detrás de Brasil y Vietnam, 550.000 familias se dedican a esta actividad, uno de los principales sectores de exportación del país, después del petróleo y la minería.
El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, Juan Orlando Hernández expresó que lo único que se necesita en el sector es justicia y un mercado justo.
Y abogó por una organización de países productores para «defender nuestros intereses» y enfrentar los retos enunciados por Santos.
Según el economista Jeffrey Sachs, director del Centro para el Desarrollo Sostenible de la Universidad de Columbia (EEUU), para combatir los efectos del cambio climático es necesario acompañar los cafetales con otras plantaciones que les provean sombra, movilizar los cultivos a lugares con más acceso a agua y menos calientes, y crear variedades más resistentes.
Además, el experto alertó porque las ganancias para los productores del café han bajado dos tercios desde principios del siglo XX. «Un pequeño aumento al consumidor puede significar el doble (de ingresos) para el cultivador», afirmó durante una conferencia magistral.
Según la OIC, en el año cafetero 2016 (octubre 2015 – septiembre 2016) se consumieron 151,3 millones de sacos de 60 kilos de café, es decir que por segundo año consecutivo hubo un déficit entre la producción y la demanda de 3,3 millones de sacos. La carencia fue suplida con la sobreproducción de años anteriores.
Fuente: AFP