A causa de las disputas políticas y de la violencia desatada en 2012, Mali sufrió una crisis alimentaria que está devastando a su población. La gravedad de esta problemática se puede ver reflejada en las cifras alarmantes de desnutrición infantil.

El pedido por la crisis alimentaria

Más de 30 ONG insisten por una financiación  para evitar un desastre en las zonas más dañadas, que incluyen los círculos de Gao, Ménaka, Kidal, Ansongo, Bourem, Koro, Bankass, Douentza y Gourma-Rharous, así como los sitios de desplazados internos.

Entre las organizaciones involucradas en este pedido se encuentra Ayuda en Acción que, en un documento, afirma que el conflicto armado ha obligado a cientos de miles de personas a abandonar sus hogares, quedando sin acceso a recursos esenciales y en una situación de extrema vulnerabilidad.

Desde la ONG precisaron que “Esta creciente crisis no solo amenaza la supervivencia de estas comunidades desplazadas, sino que también exacerba las tensiones entre las diferentes poblaciones”.

El monto requerido

Según los cálculos, los requisitos de financiamiento para la respuesta de emergencia nutricional en 2024 es de 74,7 millones de USD, mientras que sólo 15,6 millones de USD (20%), ya han sido asegurados.