La ciudad estadounidense comienza a aplicar desde esta semana una nueva normativa para impulsar el compostaje -proceso en que se transforma la materia orgánica en abono para las plantas o el suelo-. Esta ley busca que los ciudadanos separen los residuos orgánicos del resto de la basura, por lo que todos los restos de comida, papel contaminado con alimentos y desechos de jardinería deben hacerse a un lado.

Una Nueva York mas estricta

Si bien esta normativa ya se encontraba en vigencia desde el otoño pasado, a partir de esta nueva normativa el Departamento de Saneamiento iniciará la fiscalización y aplicación de multas. Según el medio CBS News, el mencionado organismo emitirá sanciones económicas a quienes no cumplan con este apartado de la ley.

Javier Lojan, comisionado interino del organismo, indicó que “Si se confirma que no colocaron los residuos orgánicos para la recolección, entonces serán multados”.

El sistema que utilizará la multa

El sistema está dirigido a quienes no respeten esta normativa, y se divide en edificios de uno a ocho unidades y edificios con nueve o más unidades. El primer grupo, cuando haga su primera infracción, deberá pagar US$ 25, US$ 50 en la segunda ocasión, y US$ 100 a partir de la tercera. Por su parte, los edificios con nueve o más unidades abonarán US$ 100 por la primera infracción, US$ 200 por la segunda y US$ 300 para la tercera y subsiguientes.

El Departamento de Saneamiento será el encargado de recolectar el compostaje semanalmente en el mismo día del reciclaje, donde serán dirigidos a plantas de procesamiento especializadas.

Los materiales serán tratados en la Planta de Compostaje de Staten Island, y los restantes se destinarán a la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales de Newtown Creek.