El estudio “Estrategias para la defensa del medio ambiente y derechos humanos ante los impactos del extractivismo minero en Centroamérica”, publicado el 11 de febrero en San Salvador, habla de los impactos provocados por la actividad.

El arribo de compañías extranjeras dedicadas a este sector generó un conflicto social a partir de la oposición de residentes de los poblados donde asientan las actividades mineras, especialmente en Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua.

Por medio de licitaciones, los consorcios fueron ocupando tierras de tradición agrícola o forestal, así como a los recursos hídricos vitales para la vida en las comunidades, sobre todo indígenas, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria de dichas regiones.

Fuente, IPS