Aunque del pasado fin de semana estuvieran presentes las lluvias, la sequía en el Río Salado, en la provincia de Buenos Aires, se llevó la vida de varios peces que habitaban en la zona.

Productores agropecuarios y especialistas aseguran que “El río está en una de sus bajantes históricas”, y que atraviesa la peor sequía de los últimos 60 años. En este contexto de falta de agua, sumado a las altas temperaturas, hacen que el oxígeno disuelto en el agua disminuya y se produzca una masiva mortandad de peces en el río.

Aldo Rubén Bergamini, de la Asociación de Productores Rurales de Alberti, señaló que: “En los últimos tiempos el río venía manteniéndose con agua, pero con la sequía de los últimos tres años bajó mucho”. Explica que “El año pasado llovieron 622 mm en todo el año, de los cuales aproximadamente 400 fueron desde fines de enero hasta marzo, cuando la media oscila entre los 1000 y 1200 mm”.