En diálogo con Radio 750, la periodista especializada en temas ambientales Agustina Grasso enfatizó que los cambios a la Ley de Glaciares aprobados en el Senado “ponen en juego las reservas estratégicas de agua dulce del país”. Además, declaró que “responden a presiones de sectores mineros interesados en ampliar su margen de acción en zonas hoy protegidas”, según difunde Página/12.

El impacto de la ley

Como ya se dijo en otras ocasiones, el foco de la reforma está puesto en el área periglaciar, pero tanto esa zona como los glaciares en sí son fundamentales para nuestra reserva de hielo, a la vez que alimentan las cuencas hídricas y brindan abastecimiento en momentos de sequía.

Llaman a movilizarse contra la modificación a la Ley de Glaciares.
Llaman a movilizarse contra la modificación a la Ley de Glaciares.

Para Grasso, se trata de un riesgo estratégico. Sostiene que “en un futuro con mayor calentamiento global, este recurso va a ser todavía más importante” y que reducir los niveles de protección implica comprometer una fuente vital de agua dulce para las próximas generaciones. 

La denuncia de las voces ambientalistas

La periodista enfatiza que las empresas mineras, interesadas en realizar actividades donde hoy está prohibido, “despliegan estrategias de influencia que incluyen la cooptación de medios, dirigentes locales y sectores políticos”, según explica el periódico. Declaró que “se genera una especie de dictadura minera, porque al ocupar distintos espacios de poder se hace muy difícil sostener discusiones a la altura de esos intereses”.

Con respecto a los pasos a seguir y el futuro de esta modificación, recordó que aún falta que sea debatida en Diputados, una cámara que parece estar más equilibrada, por lo que cree factible revertir el proyecto. En ese contexto, llamó a una movilización ciudadana y a la toma de conciencia general, “como ocurrió cuando se intentaron afectar otros intereses sensibles, como el Garrahan o las universidades”.