Los Pirineos son el límite térmico para muchas especies y se prevén cambios significativos con el aumento de la temperatura. Un equipo de científicos estudió cómo responde el clavel rastrero a los cambios de temperatura simulando el calentamiento durante tres años. Esta especie es importante porque protege a otras en ecosistemas fríos como el alpino.

 

Los investigadores simularon con invernaderos los efectos del calentamiento climático sobre esta especie en los límites de su área de distribución: Laponia (Suecia) al norte y el Pirineo aragonés al sur. En Laponia el crecimiento del clavel se vio favorecido por el aumento de la temperatura; pero en el Pirineo se frenó, sobre todo al estar rodeado de otras plantas.

 

Fuente: Agencia SINC