Según un estudio publicado en Science, si el aumento de temperaturas continúan al ritmo actual, la abundancia de peces en los mares y océanos se reducirá en un promedio del 20%.

Sin una acción decidida en los próximos años, el clima de nuestro planeta probablemente cambie drásticamente, convirtiendo a la Tierra en un lugar poco hospitalario con sus habitantes.

Un indicio de lo que se avecina se anuncia en un estudio realizado por la Universidad de California Irvine que, en las páginas de Science, describe los efectos que tendría el actual aumento de las temperaturas en los próximos 300 años, revelando algunas consecuencias inesperadas. Entre ellos, un descenso imparable en la pesca de mares y océanos, que perdería más del 20% de su productividad en promedio en 2300.

Las simulaciones utilizadas por los científicos del clima en California representan un mal escenario: un mundo en el se producirán condiciones extremas, donde los casquetes polares se derriten casi por completo, sumergiendo las islas e inundando grandes extensiones de tierra, cambiando las temperaturas y las corrientes de mares y océanos.

Mirando el promedio mundial, en 2300 estos fenómenos disminuirían las especies en el agua en aproximadamente un 20%. Pero en algunas áreas sería mucho peor: en el Atlántico norte, la caída de las poblaciones de peces alcanzaría el 60%, y en el Pacífico occidental sería alrededor del 50%.

Será esencial reducir en gran medida nuestra dependencia de los combustibles fósiles y las emisiones de gases contaminantes. Lo que está en juego es nuestra propia supervivencia.

Fuente: Estrelladigital