El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, PNUMA, alertó que los países ricos deberían multiplicar entre diez y dieciocho veces los fondos para cubrir las necesidades de las naciones en desarrollo, para que estas puedan actuar frente a los desastres vinculados al calentamiento global y sus consecuencias.
Así fue anunciado en la octava edición del “Informe sobre la Brecha de Adaptación” titulado “Infrafinanciado. Infrapreparado. Inversiones y planificación inadecuadas para la adaptación climática dejan al mundo expuesto”. El mismo detalla que los estados más vulnerables necesitan inversiones de entre 194 y 366 millones de dólares más de lo que reciben actualmente para enfrentar esta situación.
En ese sentido, estas cifras crecieron más de un 50 % en el último año después de que la financiación bilateral y de organizaciones multilaterales hacia los países en desarrollo bajara un 15 % en 2021 (hasta los 21.000 millones de euros) y mientras los impactos de la crisis climática no hacen más que crecer.
Según el PNUMA, en las últimas dos décadas, las 55 economías más vulnerables a la crisis climática perdieron hasta 500.000 millones de dólares por fenómenos como la desertificación o el aumento de los niveles del mar, unos costes que, estiman, “subirán abruptamente durante las próximas décadas”.