Dos entidades ambientalistas y una vecina de la zona, Ana Loto, denunciaron a la sociedad conformada por el Estado argentino y empresas privadas por delitos ambientales. En su momento, la empresa había respondido que no podían hacerlo como particulares, pero ahora con el fallo de la justicia, el juicio oral contra los exgerentes Raúl Pedro Mentz y Julián Patricio Rooney está más cerca.
El fallo de 15 fojas derrumbó uno a uno los argumentos de los representantes legales de Metz y Rooney. De hecho, en la sexta sostiene: “La Sra. Ana Loto reside en la ciudad de Termas de Río Hondo, donde desembocan los efluentes presuntamente contaminados por Minera Alumbrera, más precisamente, en el embalse del dique El Frontal, adyacente a esa ciudad. En dicho lugar se estaría generando un impacto en el ecosistema de tal envergadura que sería suficiente para afectar la salud pública”.
Bajo de la Alumbrera fue la primera mina a gran escala en Argentina, comenzó a operar en 1997 y durante 21 años produjo cobre, oro y molibdeno, un metal muy resistente al calor que se utiliza para fabricar piezas para industrias como la petrolera, química, automotriz y aeronáutica.Sus inversores fueron la suiza Glencore (50%) y las canadienses Goldcorp (37,5%) y Yamana, con 12,5%. Para operar, las firmas debieron asociarse a una UTE con Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio (YMAD), que está integrada por el gobierno de Catamarca y la Universidad Nacional de Tucumán.
Pese a que la acción judicial arrancó en 1999 aún tiene plena vigencia porque hay una intención firme de que la estructura que utilizó Minera Alumbrera -ya sin actividad- y que habría provocado un serio impacto ambiental, sea reutilizada por el emprendimiento minero Agua Rica, que está en cercanías y es de la firma Yamana, que sería superior en extracción y volumen a la Alumbrera.