Unos 30 millones de turistas harán un crucero este año, es decir, casi un 70% más que hace diez años, según la Asociación Internacional de Compañías de Cruceros (CLIA), que reúne a 62 compañías del sector. Aunque el mercado estadounidense siga dominando, el chino avanza rápidamente. El año pasado, 2,4 millones de chinos se fueron de crucero, el triple que en 2014.
Pero el número creciente de buques gigantes, atiza las inquietudes sobre su impacto en el ambiente. Explican que la industria provoca impactos variados, como contaminación atmosférica, vertidos de aguas usadas, de carburantes en el mar, desechos alimentarios y plásticos. Las emisiones de azufre, nefastas para la salud y peligrosas para las especies marinas, son una de las principales preocupaciones.
Fuente, AFP